La hipertensión o presión arterial elevada (HTA) es un problema de salud pública en el mundo.

La hipertensión es un signo de alerta importante que indica que son necesarios cambios urgentes y significativos en el modo de vida de las personas. Esta además contribuye directamente al desarrollo de las enfermedades cardiovasculares, primera causa de muerte a nivel mundial, y responsables de aproximadamente 17 millones de muertes por año. Específicamente la HTA afecta a 1.000 millones de personas en el mundo, y es la causa por la que mueren anualmente 9,4 millones de persona.

En Chile, una de cada siete muertes es atribuible directamente a la HTA. Actualmente en nuestro país un 27% de los mayores de 15 años tienen una presión arterial elevada (≥140/90 mmHg), pero sólo dos tercios de los que tienen HTA conocen su condición. En general, los hombres tienen una mayor prevalencia en comparación a las mujeres, además que es directamente proporcional a la edad.

Es fundamental abordar los comportamientos que implican factores de riesgo para desarrollar la HTA, como por ejemplo, la dieta poco saludable, el consumo de tabaco, el consumo excesivo del alcohol y la inactividad física. El sobrepeso y la obesidad, así como el exceso de sal en las comidas -principal factor de riesgo para tener presión arterial elevada -son otras de las causas que pueden ser prevenidas cambiando estilos de vida.

La detección y tratamiento oportuno de la HTA contribuye a reducir las complicaciones invalidantes de la enfermedad. Se estima que la reducción de la presión arterial disminuiría el riesgo de infarto agudo al miocardio en un 20-25% y de ataque cerebrovascular en 35-51% (5).

En Chile, de los pacientes que están bajo tratamiento farmacológico, solo el 44% logra cifras menores a 140/90mmHg (6). Si bien ha existido una evolución favorable con respecto a años anteriores, aún se debe seguir trabajando para lograr mejores metas de control.

En el Sistema Público de Salud, estas garantías se entregan a través del Programa de Salud cardiovascular. Este programa es una estrategia integral con enfoque de riesgo para el control de personas con antecedente de enfermedad cardiovascular ateroesclerótica documentada, diabetes mellitus, hipertensión arterial, dislipidemia y fumadores mayores de 55 años. Este programa, el más grande a nivel nacional, tiene a la fecha más de 2 millones de personas inscritas y realiza acciones de detección, diagnóstico, tratamiento y seguimiento.

Fuente: https://redmaule.com/hipertension-arterial-una-enfermedad-silenciosa-que-afecta-a-la-poblacion-chilena_1495057207p4kiP.html

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